Consejos CFER: “Rizos al aire”

El cabello se puede rizar de forma temporal o permanente. Si sólo queremos lucir rizos, ondas o bucles, en algunas ocasiones concretas, podemos usar: rulos, cepillo y secador, planchas de cerámica, tenacillas o tenacillas cónicas. El acabado desaparecerá una vez lavado el cabello volviendo a su forma natural. Asimismo, con la ayuda de algunos cosméticos se puede fijar el rizado y prolongarlo en el tiempo.
Sin embargo, para un rizado permanente hay que emplear productos específicos que rompan la estructura del cabello para luego, gracias a la acción del neutralizante, fijar permanentemente la nueva ondulación que se consigue usando moldes como: rulos, bigudíes de madera o plástico y bodys.
Aunque se trate de un rizo permanente en medios y puntas, la raíz seguirá creciendo con su forma natural. Por este motivo será necesario realizar retoques, únicamente en esa zona, con productos especiales en crema.
Para las personas más atrevidas y que les gusta ir a la última, un consejo: ¡rízate el pelo a lo “afro”!. Y es que, la también denominada permanente “Richie” vuelve a estar de moda. Se trata de un trabajo técnico muy laborioso para el que deberás permanecer unas cuantas horas en el salón de peluquería. Para conseguir el efecto “afro” se emplean  unos bigudíes especiales en los que se enrollan pequeños mechones de pelo y que se fijan en vertical a la cabeza durante el período de aplicación de los productos rizantes.