Hablamos con Fernando Sánchez Angulo (I)

“Aquí es habitual que el alumno compagine su último año de estudios con su primer trabajo”
  
 
Entre los profesionales que más saben de la profesión en Bizkaia se encuentra sin duda  Fernando Sánchez Angulo, fundador de nuestro centro. Perteneciente a una saga de peluqueros, su trayectoria comienza casi “desde la cuna”, de la mano de su abuelo y luego de su padre. Dedicado a la docencia desde hace más de 30 años, hablamos con él sobre la profesión y la formación de un buen peluquero.
 
Cuéntenos algún secreto, o  un elemento poco conocido para el público en general, de la formación de un futuro peluquero/a.
En general diría que la peluquería en su dimensión real es poco conocida por el público, hay bastantes ideas preconcebidas pero se desconoce la dimensión del esfuerzo y la creatividad que requiere ser un buen profesional.
Centro de peluqueria Fernando
Si debiera elegir un solo elemento de la formación de un profesional de la peluquería, ¿cuál sería el más importante?
Un buen equilibrio entre la formación teórica y la práctica, pero sobre todo recibir una formación personalizada y estar al tanto de las últimas tendencias.
 
¿Qué error suele ser habitual entre el alumnado en su período de formación?
En general diría que hay cierta tendencia a menospreciar la técnica y fijarse más en el efecto, en las modas y en las corrientes del momento. Por eso intentamos hacer entender a los jóvenes que esa parte que les puede parecer más árida es en realidad la base para que luego puedan ejecutar la mayor fantasía.
 
¿Qué características debe tener un futuro peluquero/a?
Debe ser un profesional polivalente, estar especializado y seguir especializándose. Hoy en día no puede dejar de formarse, y esto es algo que entienden los profesionales, porque es una profesión donde siempre hay inquietud por aprender.
¿Después de terminar la formación, cuánto tiempo de práctica necesita un peluquero/a para ser autónomo en su trabajo?
En nuestro centro los jóvenes se están formando a nivel práctico desde el inicio en nuestros salones especializados en señora, caballero y posticería; además participamos en actividades en la que el alumnado puede vivir realmente la profesión y luego están las prácticas que se realizan en empresas. A partir de que finalizan los estudios podemos decir que son autónomos; otra cosa es que luego hay que seguir haciendo tablas y consolidándose como profesional durante un tiempo, como en todas las profesiones. Para poder poner su propio negocio, y en función de la edad que tengan, les solemos recomendar que tengan entre 3 ó 5 años de experiencia por cuenta ajena.
 
¿Es una profesión con  buena perspectiva de futuro?
Sí, los datos de colocación año tras año dan fe de ello, a pesar de la actual situación. Nuestra bolsa de trabajo es muy dinámica y de hecho suele ser habitual que algunos alumnos del último curso ya compaginen los estudios con el trabajo. Siempre que sea un profesional con una base sólida, con ilusión y con ganas se pude optar a diferentes puestos de trabajo.